La muestra inaugurada en el Hotel Hilton Mendoza traza un recorrido sensible por la obra del escultor y docente “Toti” Reynaud. Cerámica, dibujo y un mapa de emociones compartidas.

Toti Reynaud, es un artista que desde muy chico se dedicó a la cerámica, siempre había concebido el papel como un mero soporte para bocetos, sin considerarlo una obra de arte en sí misma. Sin embargo, “Arcilla y Papel” marcó un giro fundamental en esa concepción. “Hoy pienso que esos dibujos también se pueden mostrar, porque están profundamente vinculados a lo que vengo haciendo en cerámica hace años”, explicó el artista.
Ese vínculo se vuelve aún más visible cuando se lo mira desde lo íntimo. En palabras de su hija Valentina, pronunciadas durante la inauguración, “Toti Reynaud es un artista que viaja con las manos. Yace en el manubrio de la moto, agarrando una microfibra o modelando la arcilla. Es una persona que disfruta del trayecto”. Esa idea del camino, de la observación como forma de creación, atraviesa también sus dibujos, frescos y espontáneos, donde el trazo parece surgido del movimiento y la contemplación.



En esta muestra también aparece algo novedoso en su obra escultórica: la figura humana. “Antes mi trabajo era completamente abstracto, y notaba que eso a veces ponía algún tipo de «barrera» “, detalla Reynaud. Explicó que, mientras el público está más familiarizado con la pintura abstracta, en la escultura esta conexión no es tan común. La incorporación de cabezas con cascos no solo permite una lectura más directa, sino que resignifica su lenguaje.
Como señaló su hija Valentina en la presentación de la muestra, esos cascos de moto funcionan como símbolos de viaje, pero también de abrigo, identidad e introspección . “Cada una de las plantas plasmadas en papel y arcilla representa un país, un idioma, un paisaje distinto. Son postales vivas de lugares recorridos o soñados. Esta muestra es un mapa hecho a mano, un recorrido que va de país en país, de idioma en idioma, de forma en forma. Y para mí, como su hija, es también una manera de compartirlo, de mostrar algo de lo que veo cuando lo veo crear: un artista del camino.”



La exposición “Arcilla y Papel” de Toti Reynaud no solo dejó una profunda impresión por su maestría técnica y la íntima fusión de materiales, sino que también invitó a cada visitante a emprender un viaje personal. El artista compartió su universo creativo y reivindicó el valor de la mirada del espectador como una fuente de creatividad que habita en todos, especialmente en las nuevas generaciones a las que inspira. Una verdadera cartografía hecha a mano que invita a seguir explorando la belleza del trayecto.














